Generación postureo: ¿de verdad estamos siempre felices?

3 años
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Cara Delevingne

Si hay alguien que sabe sobre esto es el periodista Jeffrey Kluger que ha escrito un libro, The Narcissist Next Door (algo así como El narcisista de al lado) donde explica lo importante que es tener mucho ego y hacer un buen uso de ello para triunfar en tu vida y en tu trabajo. Kluger explica que este culto al yo empezó en2006 cuando la revista Time dedicó la portada más importante del año a los ego (un ordenador en cuya pantalla se leía la palabra ‘Tú’). “Las personas tímidas y humildes no llegan a ningún lado. Los narcisistas tienen una especie de ganchohacia el resto que hace que les admiremos y les queramos por encima del resto.” Y cita a Kanye West (éste no sonríe pero tiene un ego inmenso), a Miley Cyrus o a políticos como Nicholas Sarkozy que han hecho de su yo su mejor arma comercial. Esto se debe a que, como decíamos antes, el miedo a las críticas forma parte también de estanueva generación a la que le preocupa especialmente que en sus perfiles sociales alguien se atreva a decir si está gorda, si tiene mala cara o simplemente poner un unlike.

Quizá es porque esta sociedad necesita mirarse constantemente en el espejo, como si fuese una Blancanieves moderna que busca una manzana que le endulce la vida. ¿Y si está podrida? No pasa nada. Se finge una sonrisa extrema y vuelta a empezar. “Yo creo que hablamos de realidades paralelas. Es imposible que una persona, independientemente si es famosa o no, esté siempre feliz y trate de demostrárselo al resto del mundo a través de sus selfies o vídeos. Ahí las redes sociales tienen su parte de culpa ya que han generado una presión constante en la que las imperfecciones, físicas o psicológicas, no existen”, explica la terapeuta María B. Roldán, que cree que este postureo terminará por convertirse en otra moda, igual de pasajera que ésta.

Selfie
Ambición y narcisismo son dos cualidades que definen perfectamente a esta generación del postureo, que ha visto crecer internet a marchas inimaginables y que no concibe su vida fuera de un smartphone o sin contar su fin de semana en Facebook. La pregunta que nos hacemos es si realmente es necesario ser así para poder triunfar; si escondernos de las redes sociales y no mostrar a diario la mejor de las sonrisas lo único que hará será quitarnos puntos (o likes). ¿Alguien se imagina un concierto de Rihanna sin un photobomb con sus seguidores? ¿O a Lady Gaga enfadándose con alguno de sus fans que espera horas y horas para verla? No. En el mundo del postureo, un mal gesto o una palabra salida de tono puede acabar con la carrera de cualquiera. Y aunque seas famosa y tu cuenta bancaria no tenga límites… no puedes permitírtelo.

La última campaña protagonizada por Obama para promocionar la reforma sanitaria en Estados Unidos juega con ese happy feeling. El presidente aparece con un palo del selfie demostrando que no sólo Ronald Reagan tenía dotes de actor, y siendo consciente en todo momento de que difundir una sonrisa en cualquier plataforma social es un voto asegurado. Y él no está para perder ninguno. La generación del postureo feliz es también la de las siglas. Tras el LOL (Laughing Out Loud o reírse en voz alta) llega la del YOLO (You Only Live Once) y que viene a demostrar que al igual que somos capaces de ponernos una camiseta de Los Ramones y pensar que es una marca de galletas… cómo no vamos a serlo de poner nuestra mejor sonrisa, aunque en el fondo tengamos ganas de irnos a casa, ponernos el pijama y ver una película romántica. ¿Quién dijo fingir?