10 Cosas por las que mujeres en los veinte deben dejar de preocuparse

3 años
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1. No tener idea de lo que estás haciendo con tu vida.

Tus veinte a menudo pueden sentirse como si estuvieras arrastrándote de una situación a otra, tratando desesperadamente de cumplir con las expectativas y llegar a donde quieres estar, sin realmente tener idea de lo que estás haciendo.

Probablemente sea porque tienes muchas metas, muchas de las cuales son impuestas por la sociedad. Se espera que consigamos trabajos perfectos, tengamos relaciones perfectas, planifiquemos tener hijos y vivamos en nuestra casa propia, sin tener en cuenta si alguna de las anteriores son cosas que queremos alcanzar.

Absolutamente nadie tiene todos los aspectos de su vida en orden en un momento dado. Probablemente estás haciendo las cosas más que bien tal como eres, así que perdónate un poco, toma tiempo para reflexionar sobre lo que has logrado y date crédito donde lo mereces.

2. Tu cuerpo.

Podemos ser TAN PERO TAN DURAS con nosotras mismas cuando se trata de cómo nos vemos. Y, sin embargo, nunca nos vemos a nosotras mismas de la misma forma que los demás nos ven. Normalmente nuestras obsesiones del cuerpo son cosas que las personas a nuestro alrededor nunca habrían notado. Somos nuestras peores críticas.

Cuando no estamos criticándonos a nosotras mismas, estamos comparándonos con otras mujeres. Pero lo que hay que recordar es que mientras que tú estás mirando a tu amiga deseando tener sus brazos delgados o su pelo brillante, esa amiga también te está mirando deseando tener muchos de tus rasgos. Todo el mundo tiene partes de sí mismos que amarían cambiar. Pero posees más cualidades hermosas que malas.

A veces, cuando estoy siendo ultracrítica y sintiéndome bastante mal en general, me pregunto: “¿Le diría todos estos insultos sobre cómo se ve a mi mejor amiga?” Es probable que de ninguna manera. Así que date un descanso de vez en cuando y en su lugar toma un momento para resaltar las cosas que SÍ te gustan.

3. Que te vean como una “perra”.

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Una de las cosas más eternamente frustrantes en la vida es lo diferente que son percibidos los hombres y las mujeres. Cuando los hombres son asertivos, ambiciosos y poderosos son celebrados y venerados. Cuando una mujer es alguna de esas cosas, se la marca al instante como una perra. Es simple, es sexista y no es cierto.

Y no es culpa nuestra. Se nos ha enseñado desde la edad escolar que las niñas deben ser tranquilas y bonitas y amables, mientras que los chicos son los fornidos, los vocales. Parte de la razón por la que a menudo somos reacias a hablar es porque no estamos acostumbradas a tener la oportunidad de hacerlo.

Tenemos que dejar de preocuparnos de si expresar nuestras opiniones dará lugar a una percepción negativa de nosotras. Si no nos hacemos valer, ya sea defendiéndonos en el trabajo o diciéndole a alguien que acaba de pitarte en la calle que realmente se vaya a la mierda , quedaremos para siempre atrapadas en un ciclo de desigualdad e infelicidad.

Así que sal, dí lo que piensas, sé asertiva y que no te importe un carajo lo que alguien tiene que decir al respecto.

4. Lo que otros están haciendo en las redes sociales.

Todos sabemos que la forma de retratar la vida en las redes sociales por lo general se parece muy poco a la realidad, y sin embargo nos comparamos constantemente con estas capturas instantáneas cuidadosamente editadas de la vida de las personas.

Es fácil estar en Instagram y preguntarte por qué tu maquillaje nunca se ve tan bien como el de ella, o por qué tienen un apartamento impresionante cuando el tuyo es un nido de ratas, o cómo todas estas personas tienen el tiempo y el dinero para comer aguacates y huevos escalfados para el brunch los fines de semana.

Es igual de fácil estar en Facebook y preguntarte si tu vida en realidad no va a ninguna parte, con los anillos de compromiso, vestidos de novia, ecografías y las noticias de ascensos increíbles surgiendo por todas partes.

Pero la verdad es que la mayoría de nosotros sólo compartimos las emocionantes y “glamorosas” cosas positivas que estamos haciendo, y con frecuencia teñimos nuestras vidas de rosa para el beneficio de los espectadores. Cuanto más pronto nos demos cuenta de que es completamente inútil comparar nuestra propia vida a una versión cuidadosamente ideada de la vida de alguien más, mejor. Porque puedo garantizar que la persona que parece tener la vida perfecta tiene toda una serie de luchas a puertas cerradas, tal como tú.

Nadie tiene la vida perfecta, no importa la cantidad de filtro Amaro que utilicen.

5. Anticoncepción.

Tener acceso a la anticoncepción es, por supuesto, algo increíble por lo que todos debemos estar agradecidos. Pero al mismo tiempo puede ser estresante, problemático y muy confuso.

Por lo general simplemente se asume que vamos a estar tomando la píldora, independientemente de sus efectos secundarios. Sin embargo, ¿cuántas de nosotras hemos sufrido con mala piel, cambios de humor y pérdida de la libido mientras la tomamos? Por no hablar de la cantidad de otros efectos secundarios graves, como la amiga que hace poco me dijo que regresar a la píldora le causó un estado depresivo tan grave que casi pidió licencia en el trabajo.

Hay otras opciones, por supuesto, pero muchas de ellas son bastante invasivas. Y luego están los preservativos, que también pueden ser una pesadilla, como cualquier persona que haya tenido un rajadura de condón lo puede asegurar.

Lo ​​primero que debemos recordar es que estamos todos juntos en esto. Tómate el tiempo para charlar con tus amigos acerca de la anticoncepción. Realmente es una ayuda el recordar que a todos nosotros a veces nos cuesta saber cuál es la mejor opción. Investiga las diferentes opciones disponibles para ti. Habla con un médico y solicita saber más si es necesario, pide conocer todas tus opciones y no te conformes con algo con lo que no te sientas cómoda.

Por último, y lo más importante, la anticoncepción que utilices debe ser TU elección. Por supuesto, habla con tu pareja si tienes una, pero nunca te debe hacerte sentir presionada a elegir una opción con la que te sientes incómoda, solo para su propia comodidad o disfrute. Nadie, ya sea tu pareja o un profesional de la medicina debe dictar cómo manejas tu salud sexual .

6. Estar en la relación perfecta.

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Esto es así: las relaciones, como casi todo lo demás en la vida, no son perfectas. No son fáciles y no son sencillas.

Cuando estaba con un ex, la gente solía decir que claramente me “adoraba”, que qué lindos eramos juntos y qué perfectos que parecíamos. Ellos se sorprendieron cuando nos separamos. Pero lo que no sabían era que yo había visto accidentalmente una conversación de Gchat cuando un día le pedí prestado su ordenador portátil, en la cual le dijo a su mejor amigo que no estaba enamorado de mí. Y viví con eso por otro año y medio antes de separarnos por la misma razón explicada en ese Gchat.

Así que no sirve compararte con cualquier otra pareja. Tampoco sirve preocuparse por cosas que ni siquiera han sucedido aún, ni aterrorizarse por el “futuro” en lugar de disfrutar lo que tienes con esa persona y en este momento.

Si eres soltera, preocuparte porque tus amigos encuentran pareja y te dejan atrás es una manera segura de llegar a conformarte con algo menos de lo que te mereces. Es mucho mejor abrazar las cosas buenas acerca de la soltería y conocerte a ti misma y lo que quieres, hasta que encuentres a alguien que MERECE tu tiempo.

Cada relación tiene problemas y dificultades detrás de bambalinas. Apuntar a alguien o algo perfecto es inútil. Recuerdo que una amiga me decía una vez que su marido no era, en teoría, el hombre de sus sueños. De hecho, él era todo lo contrario en muchas maneras. Pero su relación funciona. Día a día, me dijo ella, se hacían feliz el uno al otro. ¿No es eso lo que importa?

7. “Superarlo”.

Tener el corazón roto implica un conjunto único y desesperadamente doloroso de emociones, y después de una ruptura, a menudo te dicen que debes “superarlo”. A veces, sin embargo, es mejor aceptar que superar una desazón amorosa es un concepto intangible, muy parecido a la angustia en sí, y por lo tanto no siempre es algo que se puede buscar.

En las semanas y meses después de mi más reciente ruptura, simplemente sobrevivir cada día era una lucha. Pero yo sabía que verlo, hacer una autopsia completa de nuestra relación, arrastrando emociones y recuerdos, sólo para que su rechazo fuera agravado, empeoraría las cosas. Así que canalicé mi energía en otras cosas.

Es difícil, pero concentrarte en tu carrera, en un pasatiempo, o simplemente estar con la gente que te ama es más útil que buscar un sentido o razón de tu ruptura. Porque superar una relación requiere tiempo. A veces la única manera de avanzar realmente es tomar tiempo para procesarlo, tomar tiempo para llorar, pero luego tomar una respiración profunda, enfocar tus pensamientos en algo positivo y saber que con el tiempo (el tiempo que sea necesario) tu ex no estará siempre en la periferia de tu mente.

Y un día te encontrarás a alguien que hace que te preguntes por qué pasaste tanto tiempo luchando por superar una situación que era claramente errónea de todos modos.

8. Preguntarse si realmente está interesado en ti.

Preguntarse si realmente está interesado en ti.

Las citas y relaciones nunca son sencillas, pero lo que debe quedar claro es si alguien gusta de ti o no. Eso no debería ser un tema de debate.

Básicamente la gente quiere pasar tiempo contigo o no. Nadie con quien valga la pena estar te mantiene en suspenso, se niega a encontrar tiempo para verte o te hace sentir ansiosa. El camino de una pareja hacia una relación nunca es la misma que la de otra, pero siempre debe darse que ambas partes se sientan respetadas. Eres demasiado buena para los que solo te harán perder el tiempo.

9. Deshacerse de malos amigos.

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Darse cuenta de que un amigo no tiene un lugar en tu vida, sin importar la razón, puede ser doloroso.

Una de las cosas más difíciles que he tenido que hacer es cortar la comunicación con una amiga que estaba en una relación con un exnovio mío que me había tratado mal. Después de años de amistad ella me acusó de hacer algo tan poco normal que sentí que no había vuelta atrás.

Una vez que dejé de hablar con ella, me di cuenta de que había estado conteniendo muchas emociones destructivas, y todavía estaba profundamente afectada por todo lo que él me había hecho pasar.

No tener a ninguno de los dos en mi vida significó que pude comenzar a enfrentar y tratar con estas cuestiones. Me di cuenta de que tenía que dejar de arrastrar el pasado y hacer un cambio con el fin de seguir adelante. A medida que pasa el tiempo, te das cuenta de que tienes la habilidad de rodearte de quien elijas.

No estás OBLIGADA a ser amiga de cualquiera. Tus amigos te deberían brindar apoyo y felicidad. Si alguien no lo está haciendo, no hay nada malo con dejarlo y seguir adelante.

10. El paso de los años.

El paso de los años.

A veces la idea de tener más años, los cambios de la vida, y que se espere que sepas exactamente lo que estás haciendo es terriblemente aterrador.

Cuando era niña, recuerdo que pensaba que a la edad de 26 estaría casada, planeando tener hijos y teniendo una carrera increíble. Resulta que los 26 llegan realmente mucho más rápido de lo esperado, y no podría estar más lejos de ese escenario.

Pero eso está bien. Me gusta mi vida. Me gusta donde estoy. ¿Significa eso que no tengo momentos en los que pensar en lo que se avecina me asusta en sobremanera? No. El cambio puede ser difícil, abrumador y triste.

Pero también puede ser emocionante. Ha habido eventos y momentos en mi vida que han venido de la nada, y me impactaron, me sorprendieron y enriquecieron mi vida. A veces las mejores cosas de la vida son las sorpresas.

Y a medida que envejeces, llegas a conocerte a ti misma por dentro y por fuera, y estar abierta a las posibilidades es algo bueno. Has sobrevivido hasta aquí. Vas a estar bien.